9/11/2004

indiferente?

Ayer tuve el privilegio de ver en directo a Ana Belén y Víctor Manuel, fue magnífico. Entonces comprendí porque esta gente perdura aunque las generaciones cambien y logra unirlas a todas bajo una misma bandera.

Pero apartandonos de las críticas musicales que sobre el evento se puedan hacer me gustaría hacerme eco de un pensamiento que nos inundó cuando pudimos oir "solo le pido a dios".

¿Cómo es posible que cada día nos extrañe menos ver muertos en la tele? ¿por qué las guerras empiezan a ser el pan de cada día? cada día tengo la sensación que la pena no me inunda cuando se ven las víctimas del mundo, la sangre de la tele me resulta cada día más lejana, como si se tratase de cadaveres de atrezo.

Pero hace hoy seis meses la pena nos inundó, realmente daba la sensación de que una parte de mí iba en ese tren rojo, rojo como la sangre que corrió en el. Las víctimas hablaban tu lenguaje, nada de inglés, saharawi o ruso. El dolor se podía entender, te dolía a tí y te hacía sentir más humano que nunca.

No quiero acostumbrarme a ver la gente morir, no quiero ver como la gente sale de sus casas para siempre, no quiero dejar de ser humano. Nuevamente NO!

Acompaño, en agradecimiento a su persona, la letra que el sensacional León Gieco compuso, quizas en una noche de divina inspiración:

Sólo le pido a Dios
que el dolor no me sea indiferente
que la reseca muerte no me encuentre
vacío y sólo sin haber
hecho lo suficiente.

Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente
que no me abofeteen la otra mejilla
después de que una garra me arañó a
esta suerte.

Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente
si un traidor puede más
que unos cuantos,
que esos cuantos no lo olviden
fácilmente.

Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.

Seamos personas!!